Cuarta Temporada

Para entender esta historia! deberas leer la Primera (living without limits 1) y segunda (living without limits 2) temporadas!!
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Cap 29 -Tom (6/6)

Lo último dicho que le dijo a Lizzi para poder hacerla tratar de hacer en razón, se hizo un eco profundo en su cabeza. “He cambiado”. Aunque tratara de decirlo con seguridad y sin ninguna duda, el mismo no podía engañarse. Había temido tanto perderla para que una persona así de rápido lo arruinara.
Pensaba en momentos futuros en los que se veía con Alex teniendo una gran pelea o discusiones, pero que solo trataban de cosas absurdas y no por el sexo. Se sintió desbastado al ver la reacción, aunque aun no lograba entender como Alex esperó despreocupada para escuchar sus palabras. ¿Me creería, sería capaz de confiar en mí por lo absurdo que sonara? Eso lo confundió aun más e intentó levantarse de la cama donde Lizzi se hallaba perdida totalmente en sus pensamientos. No la culparía, él mismo le hizo daño. Pero jamás creyó que se vengaría de esa forma.
-Me lo merezco –le dijo Tom bromeando sin dejar de abrazarla.
-No –dijo suavemente sin siquiera atreverse a mirar a sus ojos- siempre será mi culpa y cargará en mi conciencia. Yo no estuve enamorada, estaba obsesionada porqué sabía que no podía tenerte. Y también fue mi culpa aceptar ser tu novia desde un principio. Yo sabía cómo eras y no me importó porqué estaba completamente ciega a ti y ahora lo veo todo con claridad. Porqué lo único maravilloso que veía de ti antes, ahora se ha desvanecido por completo.
Esas palabras le dolieron un poco a Tom, pero nada lo hacían sentir tan mal como para tener ganas de llorar. Él la abrazó aun más fuerte y le susurró al oído “lo siento tanto” pero ella negaba la cabeza cada vez que Tom le repetía lo mismo. Y es que se le estaban agotando todas las suplicas de perdón y no sabía qué hacer en estos momentos de crisis.
-Ojala hubiera algo en lo que pudiera compensar todo ese dolor.
-¡Eres Tom Kaulitz! –su animó se levantó un poco y solo así se atrevió a tener su rostro cerca al de él- eso es más que suficiente. Las demás chicas están celosas. Ya quisieran estar en mi lugar.
-Tienes razón –estuvo de acuerdo con ella siguiéndole con los ánimos.-Cualquier chica daría lo que sea porqué estuvieran a mi lado. Así que disfrútame –sonrió Tom de oreja a oreja.
De pronto se volvió ahogada en sus pensamientos y se dejó llevar por la tristeza que aun albergaba en ella.
Tom se sintió de nuevo peor.
-Hubiera hecho caso a Neily –comentó Lizzi.
¿Neily? ¿Neily?
-¡¡¡Neily!!!! –se exaltó Tom levantándose de un brinco de la cama. Lizzi lo miró confundida.
-¿Qué pasa con ella?
-Nada –mintió. En su cabeza se le vinieron tantas nuevas cosas que por supuesto nadie sabía. Estaba seguro de que si entraba su hermano se daría cuenta. Así que se asomó por la ventana, en algunos cuartos, pero nada, no vio absolutamente nada.
-¿Qué te sucede?
-¿Donde está Bill?
-Aliz lo llevó a dar un paseo. Ya sabes….hablar.
Tom suspiró.
-En fin, estuve pensando –Lizzi ahora había roto el silencio que ya se ampliaba lentamente por la habitación mientras se resignaba a rogarle sobre “Neily”- Está mañana me iré de viaje algunos días para estudiar cualquier cosa. Me servirá para distraerme.
-¿Te vas?
Ella suspiró lentamente mientras intentaba ocultar su tristeza.
-Me serviría de algo. Además ya había comprado los boletos de ida para irme a Italia.
-¡Italia!

Cap 29 -Mina (5/6)

-Alex, no entiendo exactamente lo que está pasando aquí –dijo Mina un poco alterada por la forma rápida en la que conducía Alex. Estaba muy molesta y furiosa. Mina hizo todo lo posible por hacer que se detuviera- pero estoy segura de que les tendieron una trampa.
-Lo sé –respondió ella con las cejas fruncidas y empezó a manejar terriblemente como si deseara estamparse contra algún auto o contra la pared.
Mina solo la miró más confundida de lo que ya estaba. ¿Qué demonios le ocurría al mundo de hoy? Se preguntó sin dejar de mirar al frente esperando ya chocar.
-¿Entonces? –buscó alguna respuesta que la hiciera entrar en razón mientras se aferraba fuertemente a su asiento volteando al frente y al conductor repetidas veces.
-Esperaba que Tom me explicara, pero se alteró muy rápido.
-¿Te golpeo?
-No –rió un poco sin dejar de tener la cara fruncida. Realmente Mina no lograba entender la situación.- En cuanto llegué a mi casa, mi hermana preguntó si había tenido sexo con él. Yo le dije la verdad.
-¿Tuviste sexo con él? –interrumpió Mina desesperada por que bajara la velocidad.
-No –respondió irónica- y supongo que mi hermana también sabía la respuesta así que se precipitó a decirme que si llegaba a su casa enseguida apostaría a que estuviera teniendo sexo ya que pasó por su casa y miró a una chica que entraba a su casa. Enseguida supe que ella había planeado algo y fui ahí solo para verificar que yo tenía razón.
-Ella estaba desnuda –pensó en voz alta Mina con los ojos fruncidos.- ¡Vaya! Exclamó sorprendida- no eres tan tonta como yo pensaba.
-Le hice una promesa a Tom que le cumpliría….
-¿Cuál promesa?
-No confiar en mi hermana.
Después de eso, ella bajó la velocidad y fue un poco más despacio. Pensó en tener suerte en que está chatarra no se desbaratara en el camino.
-¿Pero dime porqué luces enfadada?
-Porqué ya es tiempo de hacer lo que yo quiero.
Mina solo la miraba atentamente mientras conocía a una nueva Alex que en su vida creyó conocerla. Estaba llena de seguridad y no le importaba absolutamente lo que dijeran los demás. Parecía haber explotado de su burbuja y ahora estaba saliendo a flote y muchos ahora no creían lo que sus ojos estaban mirando. La Alex que debió haber salido de ese agujero hace mucho tiempo.
-¿Se lo dirás a Tom? –preguntó Mina finalmente ahora que pudo entender muy poco de la situación.
Ella sonrió felizmente. Daba la impresión de que eso no era una respuesta, pero por alguna razón supo que no se lo diría.

Cap 29 -Lizzi (4/6)

“Ahí está” pensó Lizzi sin que el corazón le dejara de latir rápidamente. El plan de Sarah había sido todo un éxito si Alex saliera por esa puerta furiosa.
“Ahí está” volvió a repetir sin dejar de mirar como Fanny salía a toda prisa semidesnuda hacia su auto. No bastaron los minutos para que Alex saliera hacia su auto. Pero le infartó aun más el que Mina saliera de su escondite para detener a Alex. ¿Qué está haciendo? Se preguntó Lizzi sin dejar de estar preocupada.
-Necesito que me lleves a mi casa –le dijo Mina a Alex.
-¿Qué no es esa tu camioneta? –Alex apuntó hacia una dirección en la que Lizzi no prestó mucha atención.
-No funciona –mintió.
-Entonces sube –se resignó. Después de eso ya no pudo ver más. Ni siquiera a Tom persiguiéndola como imaginaba Lizzi.
La puerta de la casa de Tom estaba de par en par. Era demasiado tentador para entrar y desear solucionar las cosas. Pero no sabía si tenía las agallas para enfrentarlo y pedirle disculpas.
Le importó un comino todo y se fue corriendo hacia la casa de Tom sin dejar de pensar en lo que podría decirle a Tom.
Solo cuando subió por los escalones sintió el enorme fuego pasar por toda su garganta. No pudo más.
Entró a su habitación sin ningún problema, pues sabía exactamente donde se encontraba y ahí estaba. Sentado en su silla giratoria frente a su computadora con las manos en la cabeza.
-Lo siento tanto –logró decir con el enorme fuego que sentía sobre su garganta.
Ni siquiera podía atreverse a mirarlo a la cara y solo por eso se escondió bajo sus manos llena de vergüenza.
A pesar de todo se mantuvo erguida sin dejar de disculparse. Hubo un silencio demasiado incomodo y miró por un espacio entre sus dedos a Tom.
Su mirada estaba llena de confusión y su corazón se encendió de inmediato al mirar cómo se acercaba lentamente.
-¿Tienes algo que ver con esto? –preguntó calmado invitándola a sentar junto con papel de rollo para que limpiara sus lagrimas.
Lizzi se calmó un poco y tomó el papel de mala gana sabiendo que ni eso se merecía. Ella merecía una pena de muerte.
-Yo tuve la culpa –se limitó a decir antes de que el mismo fuego la estuviese consumiendo.
-Cuál es la razón –siguió insistiendo muy calmado.
Eso la hizo sentir mejor al no ver tan enojado a Tom como ella imaginaba.
-Yo traje a Fanny…..
-¡¡¡¡¡Qué!!!!! –se exaltó más Tom dejando atrás al chico paciente. - ¿Porqué? –exigió saber Tom, quien se transformaba rápidamente en un chico lleno de coraje.
Lizzi soltó el llanto. Tom se calmó sin dejar de suspirar y negar su cabeza de un lado a otro constantemente.
-Porqué no quería que a Alex le ocurriera lo mismo que a mí. De ser así estuviera agradecida de que alguien me hubiera avisado con tiempo el chico que yo no veía y así no poder estar completamente enamorada de él.
Lizzi volvió a soltar en llanto mientras que Tom no pudo decir nada.
Ya podía escuchar en su mente como Tom volvía a gritar y a gritar con mayor fuerza, pero en lugar de eso la abrazó fuertemente y le susurró al oído.
-Ya no soy el mismo..
Eso no lo creyó ella y tuvo que mirarlo a los ojos para saber si estaba diciendo la verdad.
-No he tenido contacto físico hacia Alex –se sinceró Tom con una débil sonrisa.
-No lo entiendo –estaba realmente confundida y se dejó llevar por aquellos inmensos ojos de los cuales todavía se sentía enamorada.
-He cambiado –logró decir Tom.
Lizzi solo en ese momento pudo comprender a que se refería. ¿Cuántas veces él mismo la utilizaba para usarla como su placer solo por el hecho de ser su novia? Tom no la estaba utilizando a Alex, sino que realmente estaba enamorado de ella, y no por como sea en la cama, sino por el hecho de mujer como es.
Estaba tan dolido pero no le hizo ni un reclamo, ni siquiera se enfado con ella y solo por un momento deseó saber que era lo que en su mente se estaba formulando.

Cap 29 -Tom (3/6)

-¡Qué demonios! –exclamó Tom al mirar a Fanny completamente desnuda recostada sobre su cama. Estaba jugando con un par de ropa interior de Tom. Daba vueltas sobre su mano mientras una sonrisa le iba creciendo con mayor intensidad.
En esos momentos Tom no pudo evitar sentirse excitado. ¿Cuánto tiempo hacía que no tenía algo de sexo? No se podía mantener tanto tiempo quieto. Varias veces deseó cerrar sus ojos, pero era algo que no podía evitar. Sus ojos pasaban una y otra vez todo su cuerpo esbelto y desnudo. Fue hermoso y bello. Mantuvo la calma, pero cada segundo era un castigo terriblemente fuerte para poder resistirse. Ni siquiera en esos momentos pudo imaginar el rostro de Alex. Se odio así mismo.
-¿Cómo entraste? –preguntó con la voz desesperada. Una parte de él deseaba que se largara, pero otra parte de él ya imaginaba sosteniéndola con sus brazos mientras la besaba…..
-Entré por la ventana –dijo divertida y miró hacia la ventana que se encontraba abierta de par en par.
-Lárgate –le exigió apretando los dientes.
Se escuchó un sonido familiar detrás de aquella ventana. Incluso Tom quiso echar un vistazo al sonido familiar de un carro, pero antes de poder lograrlo, Fanny se abalanzó directamente hacia él para besarlo sosteniendolo fuertemente. Tom no tuvo opción y se dejó llevar por aquel beso unos segundos. Solo en eso apareció Alex frente a ellos con los ojos de par en par. Tom no supo qué hacer.
-¡Alex! –se exaltó Tom al verla parada sin dejar de mirar a Fanny. ¿Sería capaz de golpearla? Pero su mirada automáticamente cambió hacia con Tom. No pudo moverse, ni siquiera decir una apalabra. ¿Qué podría decirle? “Alex, esto no es lo que parece” definitivamente eso no funcionaria.
-Puedo explicarte –logró decir, pues se encontraba muy asustado.
-Solo quiere un poco de sexo –comentó Fanny despreocupada, con una sonrisa hacia Alex.
Alex se enmudeció y prefirió escucharlos.
-No es verdad –se precipitó a decir Tom- ¿Quién te ha mandado hacerme esto?
-Tú mismo me has llamado…
-Mi celular lo tengo apagado.
-No voy a estar discutiendo sobre esto así que me marcho –dijo finalmente Fanny quien no quitaba su sonrisa de su rostro.
Alex esperó paciente a que Fanny se vistiera y se fuera de su casa. Después se atrevió a mirar a Tom sin que él mismo pudiera descifrar las sensaciones que albergaba ella en este momento sobre su rostro.
-Explícate –exigió Alex con seriedad.
-Ella estaba aquí cuando yo llegué. Lo juro, es en serio.
-¿O es que acaso buscabas una venganza por no haber confiado en ti?
-No –negó Tom con un fuerte grito muy cercas de su rostro.
Alex tuvo que parpadear dos veces antes de poder reaccionar a la euforia de Tom. Pues jamás en su vida le habían gritado de esa manera.
Ella asintió lentamente mientras se marchaba. Quiso seguirla, pero después se arrepintió y prefirió dejarla ir. Se sentía un completo estúpido y perseguirla sería lo último para ser el peor de los peores.
Había comprendido el error fatal de gritarle a la chica a la que estaba enamorado, pero un impulso tan grande corría por sus venas al no poder evitar una escena como estas. Alguien había tenido que planear perfectamente para que saliera su objetivo. Lo habían logrado y eso era la furia que ahora albergaba muy dentro de Tom.
Se sentó sobre su silla giratoria donde se encontraba cercas de la computadora y se tomo de su cabeza como si intentara quitársela.
-Lo siento –susurró una voz sollozando a sus espaldas.
Era Lizzi quien había entrado a su habitación llorando. Sus manos estaban pegadas a su rostro como si estuviese avergonzada, pero eso no quito todas las dudas que a Tom se le habían acumulado.
¿Qué hacia ella aquí? Y ¿Por qué se disculpa?

Cap 29 - Mina (2/6)

-Contesta Tom, contesta –rogaba Mina a su celular quien no dejaba de marcarle a Tom. No pudo descansar la otra noche sin dejar de pensar ¿Qué hubiera ocurrido si las hubiese seguido? Eso habría sido de mucha ayuda, pero ahora tenía que enfocar en el presente, y no en el hubiera.
“Piensa Mina, piensa” se obligó a dar vueltas por su cama intentando dar una solución. Pero nada.
El presentimiento de Mina de que algo malo sucedería estaba en luz verde, que se situaba en la mente de Mina. Ella sabía que algo malo estaba pasando así que no pudo resistir a esperar a que Alex llegara, simplemente tomó su camioneta –que ya parecía estar funcionando a la perfección- y arrancó directo a la casa de Tom. Al principio tomó la decisión de estar dando vueltas por la casa de Alex y Tom, pero si Sarah estuviera en su casa, ella sospecharía algo así que terminó dejándose llevar por donde la guiara el camino.
Estaba nerviosa, pero se pudo contener hasta que miró a la ex-chica de Tom Aquella rubia delgada y ojos de color.
Su corazón se exaltó un poco al mirarla y solo ahí pudo estar segura de que algo malo pasaría, pues estaba mirando fijamente a la casa de Tom, como si estuviese esperando algo.
Mina ya tenía planeado algo que podría ayudar a Tom. Fingir que quería ser parte de su juego era lo único cercano para poder saber la verdad. Aunque lo peligroso de todo esto sería saber si ellas podrían confiar en ella. Ni ella misma lo creía, pero bajó del carro con ademan despreocupado y caminó derechita hacia donde estaba el carro de la chica. Aquella chica estaba tan concentrada en la casa que casi no parecía parpadear y luego de eso ni siquiera pudo percibir que Mina la estaba viendo. Y eso que solo estaban a pocos metros de diferencia, ambos autos estacionados en la misma cera, enfrente de la casa de Tom.
Mina se precipitó cuidadosamente hacia el auto de ella mientras que su mente comenzaba a trabajar para saber que decirle en ese momento. Lo único de la cual estaba segura decir, era “Me quiero unir a su estúpido juego” y “estoy enamorada de Tom” aunque por muy dentro de Mina sabía que no era nada cierto. Todo esto con la finalidad de ayudar a Tom sabiendo que lo pagaría muy caro por todo lo que estaba haciendo y quizás, lo que estaría a punto de hacer.
Se calmó un poco. Mientras trataba de recuperar la compostura dio unos pequeños golpecitos al ventanal del carro.
Ella se sorprendió al verla. Se la pensó en bajarle al vidrio pero finalmente lo hizo. Mina la miraba detenidamente. Su cuerpo estaba completamente tenso y sus ojos de par en par.
-¿Qué quieres? –dijo Lizzi exaltada tratando de comprender como era que Mina había llegado ahí. Mina se despreocupo.
-Ayer te vi junto a Sarah –le recordó Mina, quien solo trataba de asegurarse si era ella con quien hablaba. –Estabas afuera de su casa ¿No es así?
-Si ¿Hay algún problema con eso?
De veras que estaba muy tensa. Mina no pudo evitar soltar una pequeña carcajada.
-¿Te mencionó algo sobre Tom? –ella continuó insistiendo.
-Quizás –respondió ella encogiéndose de hombros. Sus manos estaban pegadas al volante y trataba de colocar su mirada sobre ellas.
-Sea lo que sea, quiero ayudar –mintió asimilando la voz con mucho cuidado para no estropear nada.
-Ya no puedes, está todo arreglado- Mina se exaltó un poco al escuchar aquellas palabras. Sabía que la faltaba muy poco para saber lo que tramaba. –Además ¿Qué clase de amigas hace eso? –preguntó Lizzi mirando a Mina con cara de pocos amigos.
Eso le molestó un poco pero se calmó al saber que le faltaba muy poco para acercarse a la verdad.
-Yo también estoy enamorada de Tom….
-No tengo tiempo para hablar –interrumpió Lizzi quien ya no parecía estar tensa. Intercambiaron una larga mirada sin que Mina dijera una sola palabra.- Ya te dije que está todo arreglado. ¿Entiendes? –esa palabra la recalcó fuerte enarcando sus cejas. Después de eso solo se limitó a volver a mirar a la casa de Tom.
Pero, a pesar de todo el esfuerzo que hizo Mina por mantenerse con calma, lo perdió y su furia comenzó a desgarrarse por todo su cuerpo queriendo explotar hasta el punto máximo de pensar con la última opción que le quedaba.
Por la fuerza.
Mina miró rápidamente hacia el seguro de la puerta quien estaba abajo, pero el vidrio continuaba abajo, así que metió su mano para subir el seguro y poder abrir la puerta. La tomo por los hombros a la fuerza mientras que ella forcejeaba pero logró sacarla hasta estamparla contra el primer árbol que se le cruzó.
-Escúchame bien –le dijo Mina quien la tenía frente a frente- ya me cansé de ser amable contigo y con tu otra amiguita Liza, Aliza o como se llame. Estoy aquí por una razón y quiero que me la digas.
-Suéltame –le gritó Lizzi jadeando llena de dolor. Pues ahora solo podía sentir que la desgarraba con profundidad con el árbol, que pensó que haría un hueco.
-No me iré hasta que me digas que es lo que está pasando.
Lizzi solo mantenía la vista a los lados como si temiera a que alguien la viera. Mina se dio cuenta de eso y la empujo más fuerte en el árbol.
-Ya déjame –volvió a rogarle ahora con mucho más dolor.
-Quiero que me digas la maldita verdad ¿Qué es lo que está ocurriendo?
Lizzi abrió la boca un poco, pero entonces, cuando sus ojos se dirigieron hacia la casa de Tom, está puso los ojos de par en par y logró zafarse de las manos de Mina con agilidad para esconderse bajo su coche. Lizzi la jaló de la mano para que también se mantuviera escondida. Mina solo se confundió más sin perder la furia que Lizzi había logrado con ella.
-¿Qué demonios ocurre? –le susurró a Mina quien se mantenía pendiente a la casa de Tom.
-Es Tom –dijo Lizzi al mirar discretamente por el vidrio transparente de su carro, que reflejaba con toda claridad la escena.
Mina hizo lo mismo, no sin antes dirigirle una mirada amenazadora.
Logró ver como Alex y Tom se despedían tiernamente, después de eso Tom se metió a su casa y Alex se marchó como si nada.
-Qué extraño –hablo Lizzi con su mirada perdida- No vi en ningún momento que Fanny entrara por esa puerta.
-¿Fanny? ¿Te refieres a Fanny con la que Tom solía acostarse?
Lizzi asintió lentamente.
-¿Pero cómo? –vaciló durante unos momentos y luego trató de componerse. -¿Aunque sigo sin entender?
Lizzi puso los ojos en blanco.
-Olvídalo. De todos modos el plan que había creado Sarah no se hizo finalmente.
-¿Qué plan?
-el plan que….
El sonido de una carcacha que se había estacionado cercas de ella interrumpió su charla. Ambas voltearon a ver de qué se trataba y supieron que era Alex la que había bajado corriendo.
-¡No! –gritó Lizzi al mirar la escena. Mina seguía sin comprender absolutamente nada.
Aunque por más que intentara deducir el plan o lo que estaba pasando nada le podía ayudar a entender mejor las cosas. Simplemente observaba a Alex corriendo a toda velocidad hacia la casa de Tom. No le tomó mucho tiempo abrir sus puerta y entrar como si nada. Luego de eso solo podía escuchar levemente la respiración de Lizzi quien miraba inquietada la escena. Su rostro era lo único que podía deducir en ese momento. “Horro”
-Dime que está pasando ¡Rápido!
Lizzi tragó saliva antes de poder imaginar lo que probablemente pasaría. El rompimiento entre ambos.
-Sarah le hizo una trampa a Tom. Mantendría a Fanny desnuda en la habitación de Tom y Sarah iba hacer que Alex viera a Tom junto con ella.
Eso le sonó demasiado absurdo.
-Maldita perra –logró decir Mina y se levantó de donde se mantuvo un buen rato agachada- que demonios les ocurre.
-Yo quise impedirlo –continuó Lizzi manteniendo la calma- estaba vigilando que Fanny no entrara por esa puerta y en eso llegaste tú.
-Yo no sabía nada –se excusó Mina sin dejar de mirar la casa de Tom esperando que Lizzi solo estuviera mintiendo.

Cap. 29 Lizzi (1/6)

-Hoy cometí la estupidez más grande de mi vida –dijo Lizzi con un hilo de voz. Su mirada estaba totalmente perdida. Era como si quisiera ver más allá del cielo.
Estaba sentada en el pasto verde que se encontraba en el patio trasero de su casa. A su lado la acompañaba Aliz quien ni siquiera estaba prestando tanta atención a su amiga.
Lizzi supo que no la escuchaba pero era algo que no le importaba demasiado. Sus pensamientos ocupaban todo el espacio de acuerdo al suceso que había tenido y al mensaje que había recibido esa misma tarde cuando la dejó en casa de Fanny. Ya que ella era la única capaz de enfrentarse y de hacer cualquier cosa con Tom sabiendo que no lo amaba pero que provocaba algo en él.
Sacó su celular y volvió a releer el mensaje como si intentara borrarlo con las leídas. Pero se quedaban fijas y eran un martillazo fuerte en su cabeza.

“Gracias por tu ayuda, sin ti no fuera posible mi plan. He llamado a casa de mi abuela donde Alex y Tom se hospedaran y dice que vendrán hoy por la mañana. En cuanto ellos lleguen le tenderemos una linda sorpresa a Tom.”
-¿Qué clase de sorpresa? –para Lizzi era imposible soportar tanta curiosidad y prefirió llamarla luego de haber recibido el mensaje.
-Descuida –recordó haber dicho ella- Fanny me hará el enorme favor de mantenerse desnuda para Tom en su propia cama. Lo más lógico es que Alex lleve a Tom a su casa y buscaré una tonta excusa cuando Alex llegue a casa para que regrese a casa de Tom y lo atrape con las manos en la masa.
-Eso es injusto –dijo ella tragando saliva.
-Es la verdad –se precipito a decir con una excusa- es lo mejor para mi hermana.

-Bill no me ha llamado –comentó Aliz en un suspiro. Lizzi puso los ojos en blanco.
-¡No puede ser! –Exclamó poniéndose de pie encarando a su amiga- mira lo que el amor nos está haciendo. Nos provoca crear amenazas, problemas, juegos sucios para recuperar a las personas que más amamos por qué no lo podemos dejar ir.
-No –negó pegando un fuerte grito poniéndose de la misma estatura que ella- yo sé que Bill me quiere.
-Más que Neily no lo creo. Es como.. –Vaciló durante unos momentos temiendo la reacción de Aliz pero logró soltarlo- es como si hubieras aprovechado a Bill ahora que Neily no está- Aliz guardó silencio. – Ella es tu amiga.
-No vuelvas a decir eso –una lagrima recorrió rápidamente la mejilla de Aliz. Luego de eso, su rostro no lucía para nada feliz.
-¿Qué te sucede? –gritó Lizzi al verla furiosa con sus manos hechas puños a sus costados. No respondió.
-Estoy enamorada de Bill ¿Qué no lo entiendes? –Exploto finalmente- lo amo y no puedo aceptar que no esté junto a mí –estaba gritando y se había salido completamente de sus casillas. Estaba fuera de control.
-Tú no lo amas –grito Lizzi haciéndola entrar en razón- estamos obsesionadas con algo que no podemos tener.
Lizzi soltó en llanto y fue entonces cuando se dio cuenta de la realidad. Amar y obsesionarse eran cosas muy distintas a las cuales no se les podría confundir. Estaban obsesionadas por una persona que sabían que no podían tener. Y la obsesión llegaba hacer grandes locuras. No podían excusarse de que estaban enamoradas, por que cuando uno estaba enamorado, es porqué la otra persona también siente lo mismo por ti.
-Tenemos que dejarlos ir –dijo sollozando Lizzi con un nudo en la garganta. Pero Aliz solo negaba la cabeza rotundamente. –no dejemos que la obsesión nos destruya.
-Bill me ama –dijo eufóricamente. Incluso Lizzi supo que ni ella misma estaba segura de lo que realmente quería.
-Él no te ama –quiso entrarla hacer en razón. Todo parecía indicar que ella estaba perdiendo la razón. Aliz, solo se enfureció más empujándola fuertemente hasta hacerla caer en el suelo y huyó.
Definitivamente esa no era la Aliz que creyó conocer Lizzi alguna vez. Solo miraba perpleja desde el suelo como se marchaba rápidamente su amiga. No dijo absolutamente nada, así que solo prefirió mantenerse callada mientras pensaba en lo importante que fueron sus palabras. No dejaba de admitir que “aceptar que nos equivocamos” es difícil, pero eso solo te hará libre de todo. Y tu conciencia jamás te volverá a perseguir para que te des cuenta de la realidad. Lizzi ya la sabía, pero algo del cual no estaba segura era ¿Cómo detendría algo que ella misma provocó? Todo indicaba que ya era demasiado tarde. La noche anterior habría podido hacer algo, pero en estos momentos solo se podía esperar a que Fanny ya entrara por esa puerta y …..
¡Bingo!, gritó Lizzi mientras se levantaba rápidamente y tomaba las llaves del auto de su mamá para ir a casa de Tom.

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